Así lo afirmó la arquera del Club Tacurú de San Martín, Agustina Benedetti. En diálogo con Toco y me voy, la jugadora brindó detalles de su trayectoria, su experiencia jugando en el exterior y la convocatoria al seleccionado argentino junior.

«Arranqué a jugar al hockey cuando tenía 9 años. Quería hacer algo en equipo y una amiga me invitó a ir al club Tacurú. Empecé como jugadora porque estaba en las inferiores con arquitos chiquitos y sin arquera. Cuando pasamos a jugar con arcos normales, hacían sorteos y nos turnábamos en los partidos para atajar, yo no quería saber nada. Hasta que un día me tocó, no me acuerdo mucho, pero creo que me fue bien porque ahí me quedé«, afirmó Benedetti.

Siguiendo la línea, agregó: «Cuando tenía 12 años me convocaron por primera vez al seleccionado Mendocino Sub14, después estuve en el Sub16, Sub18 y en el junior (Sub21). Me convocaron al Mayor pero este año tuve que dejarlo porque me surgió la oportunidad de ir a jugar a Europa. Nunca pude salir campeona con la selección de Mendoza, pero siempre estuvimos entre los tres primeros del país».

«Algo para destacar en estos años es que en el 2015 salí mejor arquera del torneo argentino Sub16 y para mí fue un reconocimiento muy importante. En 2016 me convocaron a una concentración nacional para la selección argentina Sub 21 pero nunca más tuve la oportunidad de volver».

En consonancia, Agustina contó el sacrificio que conllevó ascender a Tacurú a Primera A» :Con respecto al club en las inferiores, jugamos muchas finales y salimos campeonas varias veces. Con la primera ascendimos a la ´A´ en el año 2016 pero en 2017 descendimos de nuevo a la ´B´. Desde ahí hemos estado buscando el ascenso. Después de tanto trabajo, entrenamiento y sacrificio, finalmente este año conseguimos volver a subir a la máxima categoría del hockey mendocino. Yo no estuve presente en ese torneo porque estaba en Bélgica, pero mi colega, María Luz Sánchez, se lució».

(Gentileza Photockey)

A su vez, la destacada arquera comentó sus sensaciones tras ser convocada al seleccionado juvenil: «Este año me convocaron de urgencia al seleccionado argentino junior para jugar el torneo Panamericano en Santiago de Chile, porque las Leoncitas habían quedado varadas por un caso positivo de Covid-19 y no podían presentarse en el campeonato. La verdad que fue algo increíble e inesperado. Después de eso me fui al Club Saint Georges, en Bélgica, a jugar el torneo D2. Esta oportunidad surgió porque la arquera del club sufrió una lesión y estaban buscando a alguien de argentina para reemplazarla. Una amiga que estaba jugando allá me propuso a mi y ahí se contactaron conmigo».

Respecto a su viaje a Bélgica, la arquera mendocina contó cómo fue el cambio y la adaptación a un país diferente: «La verdad que adaptarme a un país nuevo, a su cultura y nuevo idioma no fue para nada fácil. Estaba muy entusiasmada y ansiosa por este nuevo desafío, tenía un poco de miedo de extrañar mucho y sentirme sola, pero en realidad no fue así porque tuve la suerte de vivir con otros cuatro mendocinos. Estar con ellos hizo que fuera mucho más llevadero y que me sienta acompañada, claramente porque estar con alguien que habla el mismo idioma es mucho más fácil. Me ayudaron mucho con la adaptación en esto que era tan nuevo para mí», afirmó.

Al respecto, agregó: «Con el tema del idioma fue duro porque yo sabía muy poco inglés. Allá todos hablan como mínimo tres idiomas, neerlandés, francés e inglés. Me manejaba como podía en inglés y con el tiempo pude mejorar un poco. El verdadero problema era con los niños, primero porque no tenía experiencia como entrenadora. Yo tenía que entrenar diferentes categorías durante la semana y los sábados dirigía en los partidos a las chicas de U14. Pero los niños más chicos solo hablan neerlandés. Los primeros entrenamientos fueron un poco frustrantes porque no sabía sus nombres ni cómo comunicarme. Pero me fui adaptando de a poco, me fueron enseñando palabras en neerlandés del ámbito del hockey, me fui acostumbrando y al final me terminé encariñando mucho. Lo que tengo para decir es que de alguna forma u otra te hacés entender«.

«Fue una experiencia increíble, me dejó muchas enseñanzas. Vivir y jugar en un país totalmente diferente, conocer su cultura, sus costumbres. Hablar otro idioma y buscar la manera de comunicarte. Hacer cosas nuevas, como ser entrenadora y dirigir a un equipo. Conocer gente nueva. Viajar y conocer muchos lugares, la verdad es que te abre la mente», dijo Benedetti.

«Cuando me convocaron al seleccionado argentino Sub21 para ir a jugar a Chile el torneo Panamericano sentí una mezcla de muchas emociones juntas. Sobre todo, porque ya venía con esta propuesta de ir a jugar a Bélgica y tenía todo encaminado, había logrado sacar la ciudadanía y me habían reservado los pasajes de avión. Y de la nada surgió la convocatoria para ir a jugar el torneo justo la semana en que había programado el viaje. Fue increíble, una locura inesperada, sentí una felicidad inmensa y también mucha ansiedad y nervios, porque sentía una gran responsabilidad, tenía que representar a todo un país y no sabía si iba a ser capaz de algo tan grande, sin ninguna preparación previa», aseguró.

En tal sentido, Agustina enfatizó: «Era una situación rara porque todos me felicitaban, pero no lo sentía tan merecido o tan propio, me ponía en el lugar de las chicas que no podían ir y pensaba que ellas eran realmente las que habían hecho todo el esfuerzo y el proceso durante años para esto. También sentía una presión, porque teníamos que ir a representarlas de la mejor manera y tratar de clasificarlas al mundial, con un equipo totalmente nuevo, que no se conocía y que había entrenado solamente tres veces antes del torneo. Pero también sentía esa alegría de ser una de las elegidas para reemplazarlas, de vestir la camiseta y de cumplir ese sueño que siempre había tenido«.

«Después la experiencia en Chile fue hermosa, si bien no se obtuvieron los resultados esperados y no se cumplió el objetivo principal que era clasificar al mundial, para mí personalmente fue algo único e inolvidable, representar a un país y a las chicas que no habían podido jugar, vestir la camiseta y cantar el himno fue una locura. Me llevé muchas cosas, se formó un lindo grupo, pegamos muy buena onda entre todas, nos divertimos y dimos lo mejor de nosotras para hacer un buen torneo».

De cara a la próxima temporada, Benedetti cuenta cuáles son sus aspiraciones para este año: «Por el momento lo que tengo pensado para este 2022 es volver a San Georges en febrero para jugar lo que queda del torneo y tratar de conseguir el ascenso. De ahí en lo que queda del año, si llegamos a subir de categoría, el club me puede proponer la vuelta para el siguiente torneo y la verdad que me gustaría mucho porque ya es un nivel más alto y podemos seguir creciendo. Pero también es una realidad que me tira mucho mi club, el ´Tacu´, por la situación en la que estamos actualmente. Acabamos de ascender a la A, lo hemos estado buscando durante 4 años más o y la verdad es que quiero jugar en ese torneo y me gustaría mucho compartirlo con mi equipo. Pero es algo que todavía no tengo muy claro y una decisión que tengo que tomar. Lo que sí sé es que voy a seguir jugando y disfrutando del hockey que es lo que más me gusta y me apasiona. Después veremos cómo se va dando todo, por el momento que fluya», cerró.

Fotografía: Gentileza Photockey

Por MBourguet

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