Gimnasia y Esgrima de Mendoza perdió el primer chico de la semifinal del reducido como visitante ante Estudiantes de Caseros por 1-0.

El Lobo sufrió el partido y nunca logró mostrar su buen juego, pero define en casa el sábado próximo y no deja de ilusionarse. El partido empezó con Gimnasia más activo, que intentaba en todas las líneas y presionaba alto. Se dedicó a robar la segunda pelota de un Estudiantes que, prácticamente, no llegaba a recepcionar y tenía que volver al trabajo de marca. Como todos los partidos de éste estilo, dónde el que gana sigue y el que pierde se va, se jugó cómo una final por ambos lados, con poco juego pero mucha entrega, la pelota pasaba de lado a lado en la mitad del campo sin incomodar a ninguno de los dos arqueros que, hasta el momento, no habian tenido ingerencia en un partido que se prestó para el choque fuerte.

Gran parte del primer tiempo transcurrió igual hasta que a los 33 y luego de una genialidad de Delfor Minervino quién se sacó a dos jugadores de encima y metió un centro preciso a la cabeza de Facundo Castelli el Pincha logró ponerse en ventaja. El gol vino de la mano de un error de la defensa Mensana quien marcó mal y dejo a su número 4 Arce con la marca de dos hombres, Castelli aprovechó y con un salto y un gesto técnico perfecto logró que la pelota tenga destino de red. Luego de eso, Gimnasia buscó irse al descanso con un empate en el marcador, intentó generar los espacios y aprovechó la velocidad de sus puntas para generar peligro, tal es así, que cuándo parecía que el primer tiempo moría Nouet sacó un remate colocado al segundo palo que tenía todo el destino de red, pero Bruera se vistió de héroe y sacó la pelota al corner, un corner que volvería a atajar nuevamente luego de un cabezazo mensana en el área. Así finalizaba el primer tiempo, con dos equipos que querían llevarse el resultado y que intentaban con lo que podían hasta el final.

El segundo tiempo empezó similar, con el Lobo más desganado anímicamente por la falta de oportunidades y con un Estudiantes sin poder capitalizar el envión anímico. Desde el banco, Luca Marcogiuseppe lo quería ganar a toda costa, por eso intentó variantes de nombres para sumar peso en el área, con el ingreso de Romano, Rivero, Barbieri y Lopez, el Lobo intentaba empatarlo a cómo de lugar, algo que no pasaría teniendo en cuenta que Gimnasia no pudo levantarse nunca del golpe anímico del gol y no propuso mucho más que pelotazos en largo a Rivero y desbordes de Barbieri y Garrido. Por su parte, Estudiantes empezó a aprovechar los espacios que dejaba tanto la desazon anímica cómo el cansancio del rival y tuvo tres pelotas mano a mano ante un Giménez que se agrandó y cuidó el arco mensana que gracias a él no recibió otro gol.

Gimnasia volvió a intentar, de la mano de algunos destellos de Solari, quién fue parte de la polémica, ya que a los 80 minutos y luego de un desborde propio la pelota toca en la mano del jugador de Estudiantes. A lo que el árbitro deja seguir y advierte a Solari quien ya estaba amonestado por las protestas.De a poco se fueron consumando los últimos minutos de partido, se apagó la luz y Estudiantes con poco fútbol pero mucho esfuerzo se llevó una victoria que lo pone en ventaja de cara al partido de vuelta, ante un Lobo que está en desventaja pero que no pierde la ilusión.

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